Policiales

Se incrementa el número de policías y aumenta la inseguridad

La inseguridad es, sin dudas, un tema que preocupa no solo a nivel local. El país y el mundo luchan a diario para combatir altos niveles de delincuencia que se plasman de distintas maneras. En el último informe sobre Seguridad Ciudadana de América Latina realizado por las Naciones Unidas, se afirma que esta parte del mundo sufre una pesada carga de la violencia, con más de 100.000 homicidios registrados por año con tasas que tienen niveles de epidemia, según la clasificación de la Organización Mundial de la Salud. En una década, además, han muerto más de 1 millón de personas en Latinoamérica a causa de la violencia criminal, y los robos se han casi triplicado en los últimos 25 años.

Ámbito local
Los datos aportados parecen lejanos; sin embargo, nuestra ciudad no difiere demasiado. Si bien los informes de la Policía local (que desde hace varios años no se difunden) arrojan un bajo índice de delincuencia, llegando durante el mes de julio de 2015 a descender más de un 50%, las cifras negras indican otro panorama. Solo en el mes de agosto, murieron 9 personas a causa de la violencia. Dos de ellos fueron homicidios y los 7 restantes, autoagresiones que se desprenden en su mayoría de la falta de integración y del consumo de estupefacientes.

La cantidad y violencia de los robos, por otra parte, ha aumentado considerablemente no solo en la ciudad sino también en las localidades vecinas. Hecho este que preocupa en el ámbito judicial, aunque desde la institución prefieran no hacer declaraciones oficiales sobre el tema.

Cabe recordar además que dos policías fueron imputados y separados de la fuerza por violencia familiar y 4 más esperan sentencia por el mismo tema. Otros hechos de importancia son los robos ejercidos en las principales arterias de la ciudad, entre los cuales se encuentra el que se llevó en perjuicio de la propietaria del boliche 8 Milímetros (se explica en página 15), a una carnicería de calle Alem y a diferentes comercios del Área de Primer Orden.

Responsabilidades compartidas
A pesar de que Córdoba es una de las provincias con más policías por habitante, las tasas de delito son más altas que el promedio nacional, según las últimas estadísticas que publica el Ministerio de Justicia de la Nación, lo que deja claro y evidente que engordar cifras cuantitativas no soluciona el problema de raíz. Son muchos los aspectos que deben tenerse en cuenta a la hora de combatir el flagelo, pero uno de los más importantes es la inclusión social, dato que alarma y en el que pocos representantes de la política están dispuestos a trabajar de manera inmediata.

Según Claudio Stampalija, Abogado penalista, criminólogo y Director del Centro de Estudios para la prevención del Delito de la Universidad de Belgrano (CEPREDE), la delincuencia debe tratarse según varios aspectos. Uno de ellos, y de carácter fundamental es la regularización de las fuerzas de seguridad; otro es la prevención con prioridades en programas dirigidos a niños y jóvenes que ya han tenido conflicto con la Ley Penal y que por su grado de vulnerabilidad social están en riesgo de regresar al mundo delictivo. Por otra parte, apela a la actualización de la Justicia donde los códigos procesales deben reformarse en aras de un proceso penal más dinámico, mayores y mejores herramientas para la investigación y modificar la reincidencia. Todos temas que diariamente se escuchan en los pasillos de Tribunales.

Reincidencia
Un dato fundamental y preocupante es que el 80% de los detenidos son reincidentes y de ellos, un 50%, son jóvenes menores de edad (entre 14 a 17 años). En la Unidad Judicial, en tanto, ingresan 3000 sumarios promedio por año, de los cuales, el 40% trata casos de violencia familiar, un 30% son delitos contra la propiedad, y el otro 20% son denuncias de abuso.

Con un Código Penal que data de 1921, la Justicia debe determinar las penalizaciones y acatar las reglamentaciones que le permiten a aquellos que cometieron un delito, permanecer en libertad hasta tanto termine el proceso penal. “Somos esclavos de la Ley y la Policía no da abasto”, sostiene un alto funcionario judicial local, y agrega: “Evidentemente no hay programas serios para victimarios en problemáticas agudas como la droga o la violencia familiar y eso se nota diariamente ya que los delitos son mucho más violentos. Además la resocialización está fallando de manera profunda y solo la Iglesia logra cambiar y reinsertar a pocos detenidos en la sociedad nuevamente”.

En suma, los números hablan por sí solos.

VOCES:
Walter Saieg(Intendente de Alta Gracia)
«Hay que abrir más subcomisarías»
“Una de las acciones para luchar contra la delincuencia es abrir más subcomisarías. Con esto vamos a ir ayudando mucho a la seguridad, pero también quiero comprometer a todos los vecinos de la ciudad porque hay temas que influyen en la seguridad como son la droga, el alcohol, y el mal uso de las redes sociales; empezar a combatir también esos flagelos es una de las prioridades”.


Alejandro Peralta Otonello
(Fiscalía Nº 2 Alta Gracia)
«Tenemos una sociedad violenta»
«El que crea que no le va a llegar la delincuencia se equivoca. Estamos insertos en Argentina y dentro de una problemática mundial. Y Alta Gracia no escapa a esta problemática. Nuestra ciudad creció, cambió y debemos ser muy cuidadosos en materia de seguridad. Hay una sociedad más violenta y compleja, donde no se combaten problemáticas de la manera en la que deberían ser combatidas.”

Julio César Suárez
(Jefe de la Policía de Córdoba)
«Bajaron los índices delictuales»
“Estamos haciendo trabajos muy importantes en materia de prevención del delito con operativos, tanto en la capital provincial como en el interior, con un despliegue muy grande, con mucha policía en la calle, con patrullaje preventivo y un trabajo en conjunto con las Unidades Judiciales. A Rodolfo González lo mandé porque sabía que iba a solucionar el problema y gracias a Dios hemos notado que los índices delictuales los ha podido bajar”.

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