
Las redes sociales fueron la vidriera de una situación que está preocupando en la ciudad. La rescisión de por lo menos 12 contratos en el Súper Mami es algo que se está sucediendo en los últimos días y que genera varios interrogantes.
Nadie puede decir nada de la parte legal, ya que las personas fueron cesanteadas justo un día antes de que se le terminara el contrato “a prueba”. Todos son de Alta Gracia, y sus reemplazos no viven en la ciudad del Tajamar, sino que se trata de gente que llega desde otras sucursales.
“Yo no sé si le estará yendo mal o no será lo que esperaba, lo que sí sé es que no está cumpliendo con su promesa. ¡Al final, lo que decía Brunengo era verdad!”, manifestó el familiar de una de las personas despedidas. Claro, a lo que se refiere justamente es a la promesa de “puestos de trabajo local” que le hizo el mismísimo Euclides Bugliotti al intendente, sumado a obras viales que tampoco se concretaron.
No hace falta hacer mucha memoria para recordar el fuerte debate que se generó en la ciudad ante la noticia de la llegada de este gigante comercial. Algunos decían que era bueno, que formaba parte del crecimiento, mientras que otros argumentaban que sólo asfixiaría a los comercios más pequeños. Entre unos y otros hubo una columna vertebral, y esa fue que todos coincidían que lo que más le hacía falta a Alta Gracia eran los puestos de trabajo, y que “de última no importa todo lo demás”, afirmaban muchos.
Lo cierto es que a dos meses y medio de su inauguración, donde la mayoría de funcionarios y concejales se sacaron la foto, este mega emprendimiento está demostrando, cuando menos, falta cumplimiento en los acuerdos tácitos de su contrato. ¿No debería el municipio ajustar las tuercas en los controles? Por ejemplo, el caos vehicular que sigue generándose en el ingreso, y también -entre otras cosas- el control de la cuestión impositiva de un comercio que coloca en su tickets un comienzo de actividades a fines de mayo, cuando ya hacía más de 20 días que estaba trabajado.
Luego de que Resumen hiciera pública la situación, muchos de los cesanteados quisieron dar su versión; entre ellas, la siguiente: