
Bajo el lema, “Químicos tóxicos de exposición diaria, una amenaza Invisible”, más de 100 personas pudieron evacuar sus dudas en Dino Carignani 280.
“En los últimos años junto al aumento de la población, también han aumentado una serie de enfermedades degenerativas, y de otro tipo (enfermedades desmielinizantes, malformaciones congénitas, alergias, hiperquinesis, retardo intelectual, etc.), cuyo origen podría estar vinculado con la exposición que a diario tenemos a diversos productos químicos” manifestó entre otras cosas Manera; y aclaró que esto puede estar vinculado a químicos tóxicos que ingresan al organismo con los alimentos, bebida, el ambiente que respiramos a diario o lo que colocamos sobre el cuerpo.
Según el disertante, existen químicos en nuestros alimentos como conservantes, estabilizantes, oxidantes, colorantes, edulcorantes, etc.; que nos permiten una provisión de alimentos más abundantes, bajos en calorías, de aspecto agradables, y más inocuos con respecto a las intoxicaciones agudas, pero no pueden garantizar esa inocuidad con respecto a los procesos crónicos.
Por otra parte agregó que existen productos de uso agropecuario que tienen una vasta aplicación fuera del ámbito rural, con exigencias de manipulación, uso o comercialización muy diferentes.
En su uso agropecuario, tienen toxicidad clase Ib y II (productos muy peligrosos) con prohibiciones de uso hasta 500 metros de zonas urbanas. Al respecto Manera advirtió: “Los encontramos en lociones y champú para control de ectoparásitos (piojos y sarna), y como insecticidas de uso en el hogar; en concentraciones desde igual hasta 50 veces en su uso agropecuario” aclaró, y agregó: “Estamos usando sobre nuestros hijos y sobre nosotros algunos de los plaguicidas de uso agropecuario, prácticamente sin ningún cuidado, y muchísimas veces más concentrados”
Sobre el tema concluyó: “Un país saludable debería diseñar su política sanitaria teniendo en cuenta que la mejora de salud de su población no pasa necesariamente por el incremento de los servicios sanitarios, sino que mas bien tiene que ver con los estilos de vida, las condiciones medioambientales y las medidas políticas, económicas y sociales, que se adopten.
Cuando una información correcta llega a la comunidad permite una formación de la población con buenos hábitos que, al ser aplicados en nuestras actividades diarias, actúan como barreras protectoras, disminuyendo la posibilidad de enfermar” sentenció.
Cabe aclarar que Fernando Manera es bioquímico, conferencista internacional sobre contaminación química y microbiología, miembro fundador y primer presidente (1992-2005) de la Asociación Bromatológica, Ambiente y Zoonosis en la provincia de Córdoba, entre otras cosas.
La charla tuvo una duración de 2 horas aproximadamente y, según los organizadores, no hubo ninguna presencia municipal ni de ámbito educativo, “a pesar de haber sido invitados por varias vías”.
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