
Extrovertida y dueña de una postura que, sin dudas, es fundamental a la hora de poner orden en la cancha, Ayelén Moyano, quien actualmente es árbitro, cuenta que su pasión comenzó a los 12 años -sin querer- y como herencia de una familia dedicada al básquet. La joven es alumna de 5º año del colegio Juana Azurduy de Anisacate; y alterna sus días entre la escuela y su entrenamiento. Con soltura cuenta que “nada es imposible” y que las mujeres deben animarse a meterse en “este mundo machista”. Todo un concepto de vida, en una joven de solo 16 años.
¿Cómo comenzaste?
Es un poco gracioso. Fui a acompañar a mi papá a entregar un informe. En uno de sus partidos tenía que entregar un tema administrativo, me encontré al presidente de la Asociación y me quedé de oyente en el curso.
¿Cuántos años tenías?
Doce años.
¿Y entonces?
Me empezó a gustar y con el tiempo empecé a ir a como oyente. Entré como oyente por que en realidad no era mi idea terminar como árbitro, era más bien pasar el tiempo. Era complicado que yo fuese árbitro porque era muy chica.
¿Qué edad es la reglamentaria?
A partir de los dieciseis años.
¿Cuánto dura el curso?
De doce meses a un año.
¿A qué edad te recibiste?
A los 13 años ya era árbitro.
Pero no podías arbitrar porque eras menor…
Si, pero igual podía ir como segundo árbitro y mi compañero era el que tomaba las decisiones más importantes.
¿Dónde fue tu primer partido?
En el Club Unión Eléctrica
¿Cómo manejabas el tema del respeto? Porque eras muy chica…
Yo arbitraba las categorías formativas, no más de 13 años, no tenía problemas con el tema del respeto. En realidad lo más complicado en esas categorías son los padres, y no los jugadores. En las categorías más grandes se complica un poco porque el juego en sí es más fuerte.
¿Cuántas mujeres hay en Córdoba siendo árbitros?
Sólo somos 4, las otras tres chicas son más grandes. Yo tuve suerte en el curso porque había dos y me daban consejos y compartíamos ideas.
¿Una familia de deportistas?
Sí (risas), una familia enamorada del básquet en realidad. Comenzó mi tío, después mi abuelo, después mi papá y ahora juega mi hermano también.
¿Cómo fue tu progreso profesional en estos años?
Luego seguí con categorías mas grandes, mas avanzadas como la 15 y es diferente por que son personas que saben jugar, y hay mayor contacto entre ellos. Además…hay muchos jugadores que actúan muy bien. Tenés que estar muy atento con lo que pasa, actualmente dirijo las categorías 16 y 19.
¿Cómo hacés con el colegio y el deporte?
En el tema horarios se me complica porque al ir a una escuelta técnica, te encontrás con mucha carga horaria. De todos modos suelo salir temprano, tipo 16:30 hs, y de ahí ya me voy a entrenar generalmente a correr al óvalo, y si no voy al gimnasio para mantenerme conforme.
Es mucha la exigencia física en ésto…
Sí, bastante
¿Alguna vez dirigiste acá?
Muy pocas veces, la mayoría de las veces dirijo en Córdoba.
¿Algún consejo para las chicas que quieran empezar?
Sé que debe haber muchas mujeres interesadas en ser árbitros, y por comentarios machistas no se animan. Que se animen, aunque este sea un ámbito generalmente de hombres. Todo se puede cuando se hace con dedicación y amor. Es cuestión de ponerse, y trabajar duro. Solos vienen los resultados en lo que uno haga.
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