
En mayo del año 2017, vecinos de la ciudad presentaron un proyecto para convertir en reserva natural el predio de Potrero de Loyola, pero hasta el día de hoy, nunca obtuvieron respuestas.
En aquel momento, un grupo de vecinos de bario Touring, integrantes del grupo Naturaleza, Pájaros y Vida (Napavi) y miembros de la Asamblea Paravachasca rechazaron la iniciativa por parte del gobierno de utilizar el lugar como nuevo predio de colectividades o iniciar el traslado de tribunales locales. De esta manera emprendieron diversas iniciativas para concientizar sobre el hábitat natural existente en esa zona.
RESUMEN dialogó con Dario Wendeler, integrante del grupo Napavi, para conocer más sobre la iniciativa que ellos proponen.
«La idea de la reserva surgió hace aproximadamente tres años atrás, cuando se pretendía sacar la fiesta de colectividades de donde está ahora, querían buscar un lugar lo más similar posible al Tajamar, entonces se pensó en ese terreno. Pero para una fiesta que dura cinco días en la ciudad, se destruyen muchas cosas«, comenzó explicando Dario.
Además señaló que la gente encargada de ese trabajo, empezó a armar una especie de lago artificial en el lugar que se llena con agua que le sobra a la Cosag. Los preparativos se inician pero nunca se mudó la fiesta allí.
«Con todas las reformas que comenzaron a realizar crearon un humedal. Se formó un nicho ecológico muy grande. Esto es muy importante para el futuro, servirá para la educación de los niños o cualquier persona. Los colegios podrán ir y realizar visitas e interesarse por la naturaleza. Tenemos monte serrano, es el reservorio perfecto para que la naturaleza viva», agregó el señor.
Para armar el proyecto que la Municipalidad pretendía, debían romper todo ese ecosistema tan importante que se había creado, es por eso que distintas organizaciones y vecinos se opusieron a dicho proyecto.
Las mismas aves que llegaron al lugar, sembraron la vida que se formó en la laguna. Hay peces de varias especies y hasta el momento se pudieron registrar 100 especies distintas de pájaros.
«La naturaleza se encargó de crear algo mejor. Nosotros hacíamos relevamientos en la zona y decíamos que todo eso no se podía destruir, los vecinos se sumaron a nuestra lucha de preservar ese pulmón verde en la ciudad», manifestó Wendeler.
«Estamos rodeados de campos pelados para hacer cualquier fiesta, pero este espacio lo debemos conservar. El lugar tiene todos los condimentos para ser una reserva natural, la base principal de esto debería ser la enseñanza», continuó relatando Dario.
Aseguró también que la Municipalidad debería buscar ayuda en las organizaciones ambientales para poder comprender la importancia que implica conservar ese lugar.
«Debemos educar rápido a la gente para poder salvar lo que queda en el lugar. Se puede generar un paseo donde un guía enseñe a los alumnos o a los turistas que nos visiten. Va a ser un bien para todos», finalizó Wendeler.
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