
El pasado fin de semana se dio lugar un escenario poco claro en el accionar de uno de los móviles de Seguridad Ciudadana, más específicamente en donde cumple funciones la empleada municipal más polémica del área. Resulta, que en una de las rondas de control, la empleada municipal habría controlado a un joven por estar alcoholizado en la vía pública, tornándose tan violenta la cuestión que el hombre terminó detenido y traslado a la UCA.
Al tomar conocimiento de lo ocurrido, el Intendente Marcos Torres le habría llamado la atención a la empleada por lo que entendió un exceso en su accionar contra el joven, hasta se llegó a tener en cuenta la posibilidad de despedir a la empleada. Alertado por esta situación, el Asesor Letrado de la Municipalidad Daniel Villar, se dirigió al Intendente y le presentó su renuncia ya que no estaba de acuerdo con lo que Torres estaba por hacer. El Intendente, no se la aceptó.
No es la primera vez que el «Sheriff» Villar amenaza con renunciar ante una situación poca clara.
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