
Durante los últimos días, la Fundación Kamay organizó la Semana de la Inclusión en el centro de la ciudad. Entregaron folletos, difundieron videos por las redes sociales, hablaron con transeúntes y colocaron banderines y carteles en comercios cercanos.
«El motivo es concientizar a la comunidad acerca de la importancia de incluir a las personas en situación de discapacidad, en contextos sociales», expresó Mariel Suárez, una de las socias fundadoras.
Si bien reconoce que con los años ha aumentado la inclusión en la sociedad, todavía queda un largo trecho: «Mucho de la exclusión tiene que ver con lugares inaccesibles. La mayoría de los comercios tienen escalones para entrar, en muchas escuelas también y en algunas entidades públicas».
Por otro lado, la campaña incluyó una breve introducción al lenguaje de señas. «Dimos a conocer algunas señas básicas para que una persona hipoacúsica, que maneja ese lenguaje, pueda ir a un comercio y pedir algo», explicó Suárez.
Por otro lado, hay una cuestión social de fondo: «Muchas personas se acercan por lástima que tampoco es una buena sensación», aclara.
La actividad, organizada y coordinada por la Psicopedagoga Bárbara Villanueva, fue muy bien recibida «más que nada entre los comerciantes», aseguran.