El equipo político del candidato del partido demócrata Joe Biden, como los parlamentarios de Aboda (Partido Laborista) en Israel también lo están planteando. La semana pasada un conocido diario Neoyorquino titulaba “ Fron bringing work home to a new homeoffice” …(De llevar trabajo a casa, a 23trabajar en casa).
Esta modalidad que si bien no es nueva en nuestro país, pero cobro habitualidad durante la Pandemia, que aún no ha terminado para muchas sectores de la producción; nos plantea un nuevo formato en los esquemas laborales que cambiarán indefectiblemente.
Este sistema desde luego tiene escasa incidencia en las actividades donde la mano de obra es intensiva como la construcción, la minería y los servicios, pero la inteligencia artificial también viene avanza en ellas
Comenzar a tomar el Homeoffice como un nuevo sistema y no como una contingencia, nos lleva desde el mundo del trabajo y desde los espacios políticos comprometidos con la Justicia Social a pensar en un formato legal que lo contenga, donde el equilibrio entre Trabajador-Empleador sea una constante en materia de tiempos, costos y salarios.
Este sistema desdibuja los horarios laborales transformándolos en Objetivos, tareas cumplidas en un plazo determinado, ya las ocho horas en la empresa serán inexistentes porque este antiguo espacio de trabajo será para una eventualidad. Otro elemento a tener en cuenta son los costos operativos: la computadora o notebook, el internet, la energía eléctrica, etc ; deberán ser evaluados para sacarlos como cargas para el trabajador, algo que hoy están aportando desinteresadamente.
El tema salarial necesita también una evaluación minuciosa, lo positivo es que representa un ahorro para todos. El Trabajador no necesitara trasladarse a diario y podrá acomodar sus horarios productivos, pero el valor del objetivo tendrá que contemplar una retribución justa ya que las horas extras, la nocturnidad desaparecerán de la grilla, pero no de la realidad del trabajo realizado. Si aplicamos la lógica pura, por la reducción de costos que le significaran al empleador tener produciendo su empresa sin gastos fijos altos, los Salarios deberán reflejar ese ahorro compartido y verse incrementados perse, más allá de cualquier actualización por paritarias.
El Estado juega también un rol preponderante en esta nueva relación laboral, no solo a la hora de la regulación legal, nueva ley de contrato de trabajo, sino también garantizando una conectividad óptima para que la virtualidad laboral sea efectiva. La actual demora en una comunicación ( delay) vuelve improductiva cualquier actividad.
Los cambios son hoy una realidad, tenemos la obligación desde el Laborismo en buscar la “Equidad Tecnológica” pero también ayudar a descartar el miedo al desarrollo, como decía el escritor Elbert Hubbard …”Una máquina puede hacer el trabajo de cincuenta hombres ordinarios. Ninguna máquina puede hacer el trabajo de un hombre extraordinario”.
Lic. Gustavo Rossi Presidente Partido laborista Argentina
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