En un contexto donde se pone en duda si los niños deben o no ir a la escuela por la situación que se vive por la pandemia y la segunda ola, RESUMEN se reunió con una de las responsables de un colegio de la ciudad, quien describió la realidad que vive hoy en día la escuela y sus alumnos.
“Los chicos están felices de estar en presencialidad, es lo que ellos están necesitando”, expresó la docente Mónica Pecorari, a cargo del instituto Santiago de Liniers. La institución cuenta con 342 alumnos distribuidos en burbujas de 84 niños, de los cuales tienen una permanencia de 70. Si bien hay algunas ausencias, muchas por problemas respiratorios, aclaró “tenemos un número bastante considerable de niños en las aulas. Los papás muy comprometidos nos avisan y nos traen los certificados médicos de estos problemas respiratorios”.
La responsable de la institución educativa explicó que fueron pocos los padres que solicitaron dispensas para que los chicos continúen las clases en virtualidad, y agregó que las causas más usuales son que los papás tienen algunas enfermedades de base o porque están complicados. En cuanto a los docentes, están todos presenciales. “Nadie ha presentado nota y también están contentos de esta presencialidad porque sienten que ellos necesitan estar en la escuela y que los niños también”, dijo la directora.
Con respecto al PAICOR, la docente mostró preocupación por el nivel de necesidad de las familias de la escuela. “Acá tenemos cocido a la boca. Ahora ese servicio se ha cortado. Estamos entregando módulos alimentarios que la empresa manda cada 45 días y vemos que son insuficientes. A la mitad del ciclo ya están pidiendo otro módulo porque en realidad no les alcanza. También vemos otra necesidad real que los chicos, a la mañana o a la tarde, reciban por lo menos un vaso de leche caliente. Los papás preguntan permanentemente cuándo vuelve el PAICOR. Hay muchas necesidades”, concluyó.