Las cenizas del último amigo del «Che» llegaron al Mediterráneo

Carlos, hijo de Ariel Vidosa, viajó a España, la tierra de donde había llegado su abuelo, y las arrojó sobre el estrecho de Gibraltar.

Las cenizas de Ariel Vidosa, el último amigo de la infancia de Ernesto «Che» Guevara, no sólo descansan en tierras cordobesas sino también en la tumba del célebre guerrillero en La Higuera (Bolivia) y ahora también en las costas del mar Mediterráneo. Su hijo Carlos viajó a España, la tierra de donde había llegado su abuelo, y las arrojó sobre el estrecho de Gibraltar.

«Se me ocurrió dejarlas ahí porque me pareció un buen homenaje, iba cruzando desde la ciudad de Algeciras a Tánger, en Marruecos, a bordo de un ferry. Las cenizas siempre las llevo en la mochila y cuando voy viajando y paso por algún lugar que me gusta, dejó un poco»; contó a El Diario de Carlos Paz, al tiempo que agregó: «Las voy repartiendo por todos lados y es muy simbólico porque España es la tierra de mis ancestros, quienes vinieron a la Argentina desde Huesca en Aragón».

«Mi padre es hijo de españoles y fue oportuno dejarlas ahí. La ceremonia la hicimos el 21 de octubre cuando íbamos por la mitad del viaje y él se quedó navegando esas aguas»; relató Carlos, quien además es padre de Ingrid Vidosa.

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