El sistema educativo no estaba preparado para esta amenaza sanitaria, la aceleración de la pandemia, y el consiguiente cierre de las escuelas, que significó el Covid 19. A pesar de la incorporación de nuevas tecnologías en las aulas y la disponibilidad de nuevos recursos pedagógicos, los docentes se encontraron ante el difícil desafío de asegurar la continuidad de los aprendizajes de manera no presencial. Los estudiantes, en su gran mayoría, al no poder asistir a la escuela, no tienen acceso a Internet y mucho menos a una computadora en sus hogares. Recursos que contribuirían de manera significativa a favorecer las clases a distancia.
Por lo cual, no se pudo garantizar el uso masivo de plataformas digitales, muy valiosas, como “EDUCAR” de la Nación, o en el caso de nuestra provincia, “TU ESCUELA EN CASA”, que permitieran sostener de forma efectiva la enseñanza. Por tal motivo, hay que tener presente, que las desigualdades sociales constituyen un obstáculo cuando se intenta mantener el aprendizaje en esta situación de crisis sanitaria. Es importante evitar que se agraven en este contexto las diferencias educativas por nivel socioeconómico.
El Partido Laborista, propone trabajar y profundizar, de ahora en adelante, en políticas que den respuestas por medio de la inclusión digital y de acceso universal a Internet, a los aprendizajes, incluyendo en una nueva perspectiva, la educación a distancia.
El cierre de las escuelas, trajo aparejado, a pesar de los motivos sanitarios, otra serie de efectos negativos. El principal, la interrupción de la enseñanza de manera presencial, sobre todo para los niños y jóvenes de sectores vulnerables. Son ellos en general, los que tienen un acceso más limitado a las oportunidades educativas fuera del marco escolar. Cuando las escuelas cierran, se les pide a menudo a los padres que faciliten el aprendizaje en la casa, pero estos pueden tener dificultades para desempeñar esta función. Los padres que trabajan dejan a menudo a sus hijos solos cuando la escuela cierra, algo que puede provocar conductas de riesgo en los niños y adolescentes. El riesgo menos deseado sería un incremento de las tasas de abandono escolar, sobre todo si el cierre de las escuelas se prolonga en el tiempo.
Desde el Partido Laborista, consideramos que el mantenimiento prolongado del cierre de las escuelas puede agravar las desigualdades sociales. Nuestros niños y jóvenes más humildes, al no poder asistir a la escuela, carecen de medios educativos y tecnológicos de apoyo, que sí, poseen los alumnos con mayores recursos económicos.
El gobierno provincial ha anunciado la posibilidad de reabrir las escuelas a mediados de julio. Nos enfrentamos al desafío de cómo será esta reapertura, y que no ocasione un riesgo para la salud de la población. Queda claro, que si no se abren, habrá un deterioro de la enseñanza y se agudizarán las desigualdades educativas. Para el Partido Laborista es clave, trabajar y dialogar en conjunto con los docentes, que son los que conocen las características particulares de cada comunidad educativa.
Nadie mejor que ellos para saber sobre las condiciones edilicias, de infraestructura y de higiene, tan necesarias para la protección de la salud. Así también, trabajar en conjunto sobre los recursos pedagógicos a implementar y de todas las cuestiones que den seguridad y tranquilidad a la comunidad toda.
No nos olvidemos, que en los lugares, donde no hay internet, ni agua potable, ni cloacas, sigue estando la escuela. La escuela pública, es sin lugar a dudas, el principal vehículo de acceso a la sociedad del conocimiento. Favorece la igualdad de oportunidades y es la promotora fundamental de la movilidad social ascendente.
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