
Anoche, a pesar de la lluvia, los titulares de Oftalmo Medicina Ocular junto con el Intendente Facundo Torres, cortaron la cinta y abrieron las puertas de una nueva sede de la calle Lozada del centro especializado.
Los profesionales que conforman en equipo trabajan en nuestra ciudad ya desde hace 6 años en los consultorios ubicados en la zona del Alto, que ya contaban con instrumentos y tecnología de primer nivel. La nueva sede, más amplia y que promete incorporar a más especialistas, cuenta además con un quirófano equipado y construido con materiales que garantizan un ambiente aséptico y seguro.
María Victoria Ortega, Especialista en Oftalmopediatría, asegura que este nuevo centro brinda todas las comodidades y equipamientos que permitirían que los pacientes encuentren en un solo lugar la posibilidad de un diagnóstico completo a sus consultas. María Victoria empezó a dedicarse en los últimos años a la gestión de la empresa, y explicó frente a los numerosos invitados que Oftalmo apunta a constituirse como un emprendimiento sustentable, no sólo desde el punto de vista económico, sino también desde los social, con un trabajo integral con los pacientes, y ambiental, con un adecuamiento de toda práctica y protocolo a las normas que prevén el cuidado del medioambiente.
Juan Sebastián Rivero, referente en Cirugía Refractiva y Cataratas destacó la respuesta de nuestra ciudad al trabajo del staff de profesionales y el aliento que las derivaciones de los colegas y centros médicos, más el apoyo logísticos de las clínicas de la ciudad, les dieron para seguir apostando e invirtiendo en Alta Gracia.
Los ojos y el arte
En la esquina del centro se encuentra una vistosa obra de arte, realizada en acero inoxidable por Rafael Ferré, artista de Córdoba. A este propósito Rivero explica que » la idea de poner una escultura surgió cuando vimos que había en ese playón un espacio para que la ciudad se apropie, y ahí pensamos en una obra que pudiera ser interpretada por cada observador de una manera distinta». Interesante antecedente para un trabajo de ordenanza que ya está en marcha sobre la promoción de la instalación de obras de arte en los espacios públicos.
En la sala de espera principal, además, están expuestas unas esculturas de Guido Faoro, arte para no videntes y videntes, obras hechas y pensadas no solo para la vista, sino por sobre todo para el tacto. La consigna era: terminantemente prohibido no tocar.
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