Lobos realizó un posteo este fin de semana en sus redes sociales, sobre el aniversario de la muerte de Martínez, quien dejó de existir el 25 de septiembre de 2020, tras estar varios días internado por covid19 y sufrir dos paros cardíacos de los que no salió.
«Lo recordamos con mucho cariño y amor» comenzó su relato en el aire de FM 88.9 en el programa «Todo Pasa». Y continuó: «Él tenía una academia que se llamaba Santo Supai, enseñaba a tocar la guitarra y cuando tenía diez, once años, mi mamá me mandó a aprender guitarra con él, enseñaba folclore. Y su esposa ´Pocha´ enseñaba a bailar folclore. Con el tiempo deje de asistir a las clases de guitarra pero seguí yendo a las de Folclore donde conocí a la que luego fue mi novia y más adelante mi esposa, Silvia. Así que no sólo tuvimos una relación de maestro-alumno o de colegas artistas, sino personal, Su hija Adriana fue testigo de mi casamiento por civil«.
«Él trabajaba en la fábrica de Renault (1970) y al llegar a las 17 horas, daba clases de guitarra. Cuando tenía doce-trece años, formamos los ´SUPAI 5´ que cantábamos temas de ´Los Runas´-grupo del que fue parte Martínez- y nos hizo peregrinar por varios festivales» rememoró Lobos.
Sobre la canción que cantaron juntos y grabaron en 2015: «Ciudad te canta mi alma«, el cantautor relató: «Hace muchos años se acercó un día a mi casa con esta letra y me pidió que le pusiera música. Y cuando grabé el disco doble ´Folclore y otras yerbas´ con Los Zacha, Los Guraníes, Los Caligaris, pensé: ´grabo tantas cosas, ¿por qué no grabar con Bebe?´, lo hice porque me la veía venir, lo hice por las dudas, para tener un registro. él no tenía acceso a este tipo de producciones, estaba muy orgulloso. Una grabación que tenía pendiente hace quince años».
Ante la pregunta si le quedó algo por decirle o compartir con él, dijo: «Apenas me enteré que estaba internado de coronavirus y sabiendo que era paciente de riesgo por sus afecciones cardíacas, lo llamé y le dije todo lo que tenía que decirle. Vengo de un par de años con muchas pérdidas».
«Fue un artista muy completo y hemos compartido muchas cosas maravillosas, por ello lo recuerdo con tanto cariño» concluyó Lobos.
Cebe recordar que Martínez también era propietario de la Calesita «Bebelandia» y enseñaba música en una institución que trabaja con personas con discapacidad, por ello era muy querido por la comunidad.
Fotos: FB Bebe Martínez