No es actual la queja por el estado edilicio de la terminal de ómnibus de la ciudad. Hablamos, por supuesto, de que ni bien llega la época de lluvias constantes el lugar pasa a estar lleno de baldes. Y si, es lo que los comerciantes pueden hacer para que el lugar no se inunde.
Sucede que el malestar aumenta sobre todo por el «plus» que los comerciantes aseguran, se les cobra en el alquiler del lugar y que dicen es por la «manutención edilicia».
«Es algo de siempre y nos dicen que lo van a arreglar. Yo tengo una cafetería y no puedo poner las mesas con estos días de lluvia porque se moja todo«, aseguró uno de los comerciantes a RESUMEN.
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