Durante la mañana de este viernes 16 de septiembre, se acercaron a los estudios de FM 88.9, el Director del Hospital Illia, el Psicólogo Esteban Alves y el Neonatólogo y Pediatra Marcos Romero, Subdirector del nosocomio para dialogar sobre sus asunciones, sus trayectorias y sus desafíos a partir de esta nueva etapa.
Particularmente Alves comenzó a trabajar en Córdoba Capital hasta que pidió el traslado a Alta Gracia y en el 2003 arrancó en el hospital. Romero trabaja desde hace 21 años en el lugar, es médico pediatra y neonatólogo.
«Nuestro desafío es la información: sino consideras en serio la comunicación, es difícil que la gente sepa como conducirse. Con la pandemia, tuvimos una situación inédita, nos llevó a abocarnos a ésto sin dejar de lado las otras patologías. Se trabajó dos años en la urgencia y quizás no teníamos tiempo para sentarnos a comunicar. Por ello nuestro desafío principal es la comunicación: el diálogo es el entendimiento entre las dos partes. Si hay una sola parte, se escucha una sola versión» dijo sobre uno de sus objetivos.
Con respecto a la relación con los compañeros y con los delegados de los sindicatos, ambos directivos manifestaron: «Soy un compañero más, me considero así y creo que los demás me reconocen así. Somos un equipo de 400 personas. Tenemos que ver que hay en común y avanzar en ello, hablar con los compañeros para saber cuáles son sus necesidades».
Haciendo un recuento de los profesionales que se sumaron al staff del centro de salud, el funcionario detalló que hubo 67 altas o contratos, hay dos médicos clínicos, neurocirujano, veinte enfermeros entre otros. También señaló que hubo veinte jubilaciones.
Sobre la función específica del hospital, contó: «Somos un centro de atención secundaria: tenemos que estar listos para las urgencias y emergencias. Recibimos 440 consultas por mes, de las cuales sólo 80 eran de urgencia».
Por su parte, Romero relató: «Estamos trabajando con la municipalidad para que en los dispensarios pueda haber demanda en los horarios más críticos que son por la mañana y por la tarde. Aquellas familias que llegan por la noche al hospital es porque tienen realmente una urgencia. No se sacó pediatría del hospital, se le dio el lugar que corresponde». «Es más, estamos utilizando oxigenoterapia de alto flujo que es utilizada para bronquiolitis o infecciones respiratorias graves y afortunadamente no ha habido derivaciones este año» agregaron.
También especificaron que durante el 2022, con respecto al 2021, aumentó un 78 por ciento las consultas en guardias, un 153% se incrementaron las consultas por infecciones respiratorias agudas bajas (IRAB) en niños, se recibió el doble de pacientes adultos y en general, un 30 por ciento de los pacientes que se acercan tienen mutual.
En relación a la tarea que llevan adelante junto con la municipalidad, con la atención pediátrica, Alves dijo: «Es la primera que estamos trabajando técnicamente en conjunto. Está muy aceitado el sistema, apenas ingresan al dispensario una enfermera realiza el triage, que es el exámen para saber si necesita atención primaria o secundaria». «Luego, si precisa atención de segundo nivel, llega al nosocomio con una derivación directa, con una prescripción que indica los estudios que debe hacerse. Así se hace en los países del primer mundo y así debería ser con las 24 comunas del departamento». El director señaló que se debería llevar a cabo un diagnóstico sobre la cantidad de pediatras que hay en la ciudad y que mutuales atienden.
«Cada vez que mejoramos en algo, nos sube la demanda. Por ejemplo, una de las prioridades junto a Mraiana Garay (la ex directora) fue mejorar la sala de espera. Si pedís un turno por el 0800 o por mail, te llegás 15 minutos antes de tu turno, en el tótem apenas entrás especificás a que servicio vas y te atienden al ratito. Y por eso nos aumentaron un 20 por ciento las consultas de personas con mutual. También nos pasó dos años atrás, cuando dispusimos los días miércoles con guardia pediátrica y nos quedó toda la semana cubierta. No estamos culpando al sector privado, pero cada vez que algo funciona bien, sube la demanda» narró la autoridad.
Otro detalle que siempre especificaba Garay, es que Alta Gracia es una ciudad turística, rodeada de rutas y de valles que reciben miles de turistas cada fin de semana, por lo tanto la guardia del hospital debe estar preparada para recibir accidentes y heridos con politraumatismos.
Respecto a las falencias del sitio, Romero afirmó que sí falta personal y que el «tomógrafo está en camino», que se preve que a fin de año, primeros meses del próximo se lo instale y que constantemente están solicitando mejoras en la infraestructura al gobierno provincial, «estamos pidiendo para que no se tengan que ir a Córdoba por diagnósticos». Sobre el tema, Alves explicó que tanto para la instalación del tompografo como para la del autoclave (equipo para esterilizar instrumental) «hay que hacer un cambio de electrificación en todo el barrio, hay que pensar en el hospital de acá a 20 años, por eso las obras se están tardando». En este momento está rota la caldera y por lo tanto no hay agua caliente, pero el directivo sentenció que prefiere esperar una semana más y hacer un arreglo como corresponde y no simplemente «parchar».
«El hospital ha ido creciendo y la demanda subió muchísimo. Hay un recambio de gestión pero a la vez somos gente que venimos trabajando hace mucho tiempo. El hospital tiene un equipo excelente y vamos a trabajar todos juntos. En salud nos toca administrar siempre en falta. Es un orgullo, una alegría y un desafío estar a cargo».
Ambos expresaron un mensaje para todos los empleados del centro de salud más grande del departamento: «A los compañeros; lo que necesiten estaremos y que sigan dando lo mejor, que el hospital es nuestra segunda casa». «Somos 390 de personal médico, más los trabajadores de limpieza y cocina, que son tercerizados. La pandemia nos enseñó que somos todos iguales, si alguno no hacía bien su trabajo, nos contagiábamos todos» declaró Alves.
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