
Anticipando los festejos por el Día del Maestro conversamos con Maytinia Luppi, docente de prolongada trayectoria en Alta Gracia, que a lo largo de su carrera supo conjugar su actividad docente, su acción directiva y hasta su función política. Maestra de Grado, Maestra de Jardín de infantes, Inspectora de Zona, ex Concejal; Maytinia resume todo lo que buscábamos para esta nota.
¿Cuántos años de docencia?
En total 37 años, empecé en 1966 en el Santiago de Liniers.
Épocas donde salías del secundario con título docente.
Maestro Normal Superior, y luego hice el Profesorado de Jardín de Infantes. Pero arranqué durante 12 años siendo maestra de Primer Grado en el Liniers.
El Merceditas tiene tu impronta, dicho sea de paso…
Sí, pero también de Haydee Iglesias, que fue la primera directora, que hizo muchísimo por el Jardín. Yo llegué en 1974 como maestra y luego fui directora. Siendo Directora inaguramos el nuevo edificio.
¿Cómo se hace para ser maestra, inspectora, concejal…?
Yo siempre he amado lo que hice. Además, vengo de una cuna donde la política siempre estuvo presente desde chiquita. En casa se discutía a toda hora, no había tele, había una cultura que te preparaba para salir al mundo teniendo un pensamiento propio.
Hablame de tus maestras…
En Primer Grado, “Pintita” María del Carmen Panizza, en Primero superior a la Sra. de Guinjoan, y a Estela Moreschi de Primo; luego a Porota Crespi, a la Paya Becerra, a la Sra. de Bertello entre otras. Fue en la Manuel Solares, y los últimos grados los hice en la Escuela Terminal.
¿Y en el secundario?
En el Nacional, donde había examen de ingreso. Galasso era el Director de la secundaria, un gran tipo que te hacía comprometer con la escuela, iba siempre adelante. Esperaba a los alumnos en la puerta todos los días y cuidado si no llegabas bien vestido al colegio.
¿Con quiénes te recibiste en tu Promoción?
Conmigo, entre otros, Lilian Rafaelli, Gladys Nardi, Irma Rossi, Pelusa Marbián, Elina Taubas, Chuchi Rodríguez Ares, Héctor Domínguez, Ricardo Genekian, Mimí Peleteiro, Orlando Moreschi… fue una promoción muy linda porque estuvimos siempre juntos docentes y bachilleres.
¿Cómo se vivía el Día del Maestro en aquellos tiempos?
Era algo casi religioso, en el sentido que nos convocábamos todos los maestros y las escuelas en un acto al que iba muchísima gente. Eran tiempos de grandes educadores como el propio Galasso, Ruarte, Bútori… De mis maestras y profesores tengo excelentes recuerdos. Para nosotros ir a al escuela era un placer; luego, en mi otra etapa me tocó devolver algo de lo que me dieron, formando maestros.
¿Eras la señorita buena y dulce o eras como cuando fuiste concejal, que peleabas? (Risas)
Noooo, creo que era buena y dulce. Tengo todavía guardadas cosas que los chicos escribían de mí. Hoy, me sigo cruzando con ex alumnos (hombres ya grandes) que me hablan de lo bien que la pasaron en el colegio conmigo y eso me llena el alma.
Eso paga todo…
Sí, yo fui muy feliz como maestra de Primer Grado. Siempre cuento que cuando llegaba fin de año y le tenía que dar las carpetas a los niños, sentía que les daba algo mío. Es un grado tan hermoso y especial…
¿Era más fácil dar clases antes que ahora?
Nunca fue fácil, ahora, con la tecnología es más complicado todavía, los chicos están muy rápidos, pero es hermoso.
¿Te quedaron cuestiones, asignaturas pendientes?
En la educación siento que dí todo y que me pagaron con creces, fui muy feliz siendo maestra. Pero siempre quedan cuentas pendientes; hoy cuando veo la sociedad pienso “y si hubiéramos hecho ésto en lugar de aquello…” Pero bueno, me tocó formar parte de una generación que tenía sueños y utopías. Luchamos mucho, los chicos de hoy no tienen ni idea lo que era defender la democracia. Hoy los chicos creo que no dimensionan lo que fue aquel tiempo, para así valorar lo que hoy tenemos.
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