Anoche se difundió un comunicado de la Juventud Radical en el que los militantes se ⁰despegan de su Presidente y acusan a la prensa “de accionar de manera tendenciosa para ensuciar a toda la Juventud por el accionar de una persona”. La pregunta es ¿no se hacen cargo de haberlo votado y elegido democráticamente?
Luego del escándalo por la segunda fiesta de Gabriel Pinto, se vino la renuncia de la Presidencia de la Juventud Radical. Nadie se la pidió, según lo que él mismo afirmó a los micrófonos de la 88.9, pero tampoco nadie, ni de los “mayores” ni de la Juventud salió a bancarlo.
Luego de la renuncia “espontánea” de Pinto, se vino el comunicado de la Juventud Radical.
Antes que todo repudian el “accionar irresponsable por parte de quien fue hasta hace algunas horas el presidente” en referencia a las dos fiestas.
Antes que todo que su organización nunca alienta o promueve el incumplimiento del aislamiento social obligatorio. Y no, sería delito.
Luego, buscan aclarar algunas cosas, como ellos dicen, para de alguna manera desligarse de Pinto pero también matar al cartero, es decir a la prensa. Esa misma prensa a la que acudieron en épocas de campaña para poder hacer propaganda política de las elecciones partidarias en las que impulsaban, por lo menos gran parte de esos joven, la candidatura de Pinto por Acción Juvenil, junto con Hilario Sánchez y Joaquín Lorenzen.
“repudiamos el accionar de manera tendenciosa de algunos medios de comunicación que pretenden ensuciar nuestra juventud y, a su vez, a nuestro partido político por el mal accionar de una persona”.
No es una persona o un militante cualquiera. No hubo una malicia de los medios en magnificar una pertenencia ideologica para estigmatizarlo. Ni a él, ni menos al Partido.
Gabriel Pinto es la autoridad máxima de la Juventud Radical que los mismos que firman el comunicado eligieron democráticamente.
Sería entonces oportuno, en vez que criticar a los medios en los que el mismo Pinto se paseó para visibilizarse desde su contagio a su donación de plasma hasta el pedido de disculpas que realizó en este mismo medio, que los jóvenes del radicalismo hagan un poco de autocrítica y revisen a quienes ellos mismos votaron y eligieron para conducir, por dos años, los destinos de sus militantes.
Deshacerse de él o despegarse con un comunicado, no parecería ser una reflexión suficiente ni madura. Atacar a los medios por el exceso de exposición de Pinto y sus andanzas, menos.

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