Alcohol y violencia en una cancha de fútbol infantil

Cada fin de semana, la Liga Infantil de Fútbol mueve alrededor de 1.300 niños y adolescentes en sus canchas. La labor de los dirigentes y delegados los convierte en los funcionarios más baratos que tiene un Estado que no puede atender a las necesidades de este sector. Pero no todo es color de rosa en al liga de baby fútbol.
El domingo en cancha de Malvinas se transpusieron todos los límites y salió a la luz un problema que muchos parecían estar escondiendo bajo la alfombra, a pesar que varios de los buenos dirigentes, lo venían advirtiendo.
Para los sorprendidos, contamos los hechos de acuerdo a la narración de un testigo (padre de un jugador de Platense) que eligió resguardar su nombre: “Llegaron a jugar los chicos de Platense, y en el banco de Malvinas los técnicos y los padres estaban tomados y seguían tomando allí mismo. Con el correr del partido comenzaron a insultar a los chicos de Platense; el técnico se metió y desde el banco del local se levantó una persona y lo empujó contra el alambrado. Se metió gente de afuera, empujaron al agresor y lo tiraron al piso. Ahí se armó, se fueron hasta la esquina, donde venden gas para no armar quilombo en la cancha, sacaron un cuchillo y hasta lo cortaron a uno”. Así de duro el relato de lo sucedido el domingo mientras, dentro de los límites de la raya de cal, estaban jugando nada menos que chicos de diez u once años.
Peligroso cóctel
Si bien ésto pasó todos los límites, hechos no tan graves pero sí lamentables ocurren demasiado seguido. La increíble habilitación para vender alcohol en las canchas es sin dudas el principal disparador para los problemas. “En muchos casos, la gente va a las canchas a tomar”, dice José Ferrarese, delegado de Central, uno de los dos únicos clubes que decidieron no vender alcohol los días de partido.
Pero las bebidas alcohólicas no es lo único. Una liga que no tiene autoridades independientes, y con una conducción corformada por los propios delegados, un cuerpo de árbitros que son pura voluntad, pero sin la suficiente capacitación (“muchas veces terminan cobrando mal no por favorecer a alguien sino porque no están preparados”, dice Tatín López, de Platense), canchas que no terminan de reunir las condiciones de seguridad necesarias, se suman a la pasión mal entendida, al fanatismo y al no entender que en definitiva es sólo un juego, y que ese juego lo practican los chicos (sus chicos, sus hijos).
El Estado “casi” presente
“Tenemos como objetivo apoyar al fútbol infantil, como lo venimos haciendo, que cada vez haya más canchas, más clubes, más chicos jugando”, dice Marcos Torres, el concejal que más se acerca a los clubes de barrio. Y no miente. Sólo que el rol del Estado no debe quedarse en el juego de planillas, conseguir la cobertura médica o entregar algunas pelotas. Si el Estado no apunta a la docencia, a la prevención, al cumplimiento de las leyes y ordenanzas, lo suyo estará siempre más cerca del asistencialismo que de la política deportiva.
En la liga de baby juegan e intentan divertirse 1.300 pibes. Esta semana, hay clubes dispuestos a “parar la pelota” hasta que se pongan las cosas en orden y dentro de las leyes y reglamentos. No pasa por clausurar canchas, sólo por no olvidarse que por sobre todo y todos, están los chicos.
VOCES
Marcos Torres (Concejal de UPC)
“Nuestro compromiso es seguir trabajando por el fútbol infantil. Se suscitó un problema y lo charlaremos con las autoridades de la Liga. Nuestro objetivo no es clausurar canchas sino al contrario abrirlas, sumar clubes. Nos reuniremos con la policía para lograr algún tipo de operativo los días de partido. El tema de la venta de alcohol es algo que estamos pensando prohibir para evitar problemas; sabemos que muchos de los clubes no cobran cuotas y no es fácil sostener la actividad. Debemos intervenir sin perjudicar”.
Rogelio Moreno (Presidente de la Liga)
“Respecto al hecho del domingo, estoy haciendo averiguaciones para saber bien lo sucedido. Venía todo tranquilo este año, esto salió de los cauces. No creo que el problema en Malvinas haya sido la venta de alcohol, por lo que tengo entendido, trasladaron a la cancha un problema externo al fútbol y a los chicos. En las canchas de la liga infantil se vende alcohol, cada vez menos, pero se vende. Acá habrá sanciones severas. Desgraciadamente terminarán pagando también los chicos, pero habrá sanciones”.
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José Ferrarese (Club Central)
“La Liga tiene que estar dirigida por gente que no esté trabajando en el día a día en los clubes; debe estar por encima de todos. La venta de alcohol es un hecho. El ingreso por venta de alcohol es mucho más que por venta de gaseosas; se propuso prohibirlo pero los clubes no quisieron saber nada. Un día vamos a lamentar una desgracia si no tomamos conciencia que estamos trabajando con chicos y adolescentes. Y acá, en muchos casos, la gente va a la cancha a tomar. Más allá de la Liga, está en cada club el poner orden entre su gente.”

“Tatín” lópez (Platense)

“Lo del domingo tiene que servir para darnos cuenta que hay cosas por cambiar de raíz. Así no se puede seguir. Esto fue muy grave pero no fue lo primero que ha pasado. Hay que pensar en los chicos, por favor”.
Foto: La cancha de Central y un mensaje de cordura. Sólo este club y Platense prohíben la venta de bebidas alcohólicas los días de partido.

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