
La preocupación radica en las 36 bombas de estruendo previstas para la tradicional vigilia del domingo 1 de Abril, en honor a los caídos en Malvinas.
Desde la Fundación ADMA, afirmaron que hubo una reunión con Gustavo Díaz y José Luis Oliva, ex combatientes, para plantearles tal inquietud, comprendiendo que dicho procedimiento «genera temor sobre todo en los adultos mayores, personas con capacidades diferentes y animales».
La respuesta, aseguran, fue positiva y «se evidenció una gran predisposición a la modificación de estos modos de celebración para el año próximo».
“Es nuestro anhelo que algo tan terrible como la guerra, pueda conmemorarse en paz. Ojalá seamos escuchados” culmina el comunicado de ADMA.
Cabe mencionar que el posteo generó gran adhesión a la idea de no usar bombas de estruendo para esta conmemoración.
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