
«A día 30 de marzo nuestro hijo no está escolarizado, nos han dicho que Lázaro depende de una decisión de Inspecciónde Alta Gracia, que nos ha dicho que el vaya a escuelas especiales basadas en un informe bastante subjetivo que le hiceron a Lázaro allá por noviembre en la Escuela Carolina Mosca, medio que nos obligaron a asistir a esa valoración, que duró una hora realizada por personas incompetentes en el asunto, cosa que nos dimos cuenta por como trataron a un niño con autismo como el», arrancó con toda la fuerza Romina, la mamá, que manifiesta haber tenido hasta problemas de salud por los nervios causados a raíz de este problema.
Según manifestó en la 88.9FM, en dicha evaluación sugerían que Lázaro hiciera el «Proyecto Barrilete», en lugar de educación común o que fuera a la lista de espera para el anexo de la citada escuela que se abriría en Alta Gracia.
«Ante ese informe que sugería llevarlo a una escuela especial, como padres decidimos no aceptarla porque tanto la Epae como Inspección siempre se basaron en los aspectos negativos, no en los positivos», indicó la madre.
A los derechos constitucionales y a la Convención sobre los derechos de las personas con Discapacidad (art. 24), se agregaría una buena cantidad de jurisprudencia para revertir la decisión. De todas formas los padres están al aguardo del dictamen de la jueza, que avisó que resolvería la cuestión en 48 horas.
Mientras tanto Romina y su marido han tenido que invertir en abogados, pedir licencia en el trabajo (para poder cuidar al niño, que no está escolarizado), y solo piden que Lázaro pueda repetir Salita de 5. Mientras, Romina escribió un poema sobre el tema, a pocos días del día donde se conmemora la lucha por la Accesibilidad.
Poniéndome en tus Zapatos (Poema de un niño con autismo para su mamá…)
Mamá, en este 2 de Abril,
yo te quiero agradecer,
por traerme a este mundo «extraño»,
según mi modo de ver.
Muchos creen que es distinto
al mundo en el que vivo yo;
sin embargo es el mismo,
puedo explicarselos.
Quizá nadie comprende
que mis sentidos están alterados,
el vestibular y el propieceptivo
de los cuales poco han escuchado.
Por eso, aveces yo giro
Siempre sobre el mismo eje,
Y también hago equilibrio
o trepo por las paredes.
Por eso, aveces huyo
de los lugares con ruidos,
agacho la cabeza y me tapó los oídos.
No crean que yo estoy loco,
Todos tenemos locuras,
algunos las muestran poco,
yo en cambio no las escondo.
A mi me gusta disfrutar del mundo
al igual que a todos,
creen que no sé jugar
porque mi juego es «particular».
Yo juego a mi manera,
haciendo siempre lo mismo,
¿Acaso no me divierto?
¿»Estereotipia» le han dicho?
Mamá, yo los amo tanto
que no lo puedo expresar,
por eso, mucho no hablo,
me cuesta socializar.
Quizá la gente me vea frío,
también insensible,
¡Qué prejuicio más sonso!
Habrá que volver a decirles.
Mamá, yo quisiera que la gente
se pusiera en mis zapatos,
que me acepten en la escuela,
Y que no me juzguen tanto.
Que el sistema educativo
entienda que «mis tiempos» son otros,
que no me comparen al resto
Ya que aprendo más lento.
Que ya no me subestimen,
tampoco me sobrevaloren,
que comprendan, soy un niño
sin rótulos ni condiciones..
Que sepan pueden aprender
Tanto yo de ellos como ellos
de mi ¿Acaso son sólo maestros
los que enseñan a vivir?
Mamá, quisiera no tengas
que batallar ante la Obra Social;
que respeten mis derechos
de los que siempre te oigo hablar.
Mamá, ¿por qué me tengo
que amoldar ala sociedad actual?
¿Qué esperan ellos de mi,
que yo no les pueda dar?
Mamá, valoro mucho tu
lucha pero no te desgastes tanto,
guardate un poco de fuerzas
que sé que tenés para rato.
Mamá me pongo en tus zapatos,
vos te pones en los míos,
Dios conoce mi camino,
no le soy inadvertido.
Él sabe de tus oraciones y
tus noches sin dormir,
pero ten en cuenta algo,
Yo soy feliz así.
De Romina Zejdlik.
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